¿Quién paga la comisión de apertura?

¿Quién paga la comisión de apertura?

La comisión de apertura es uno de los gastos que se incluyen en la contratación de una hipoteca, pero muchas personas no tienen claro quién debe pagarla. En este artículo vamos a explicar quién es el responsable de hacer frente a esta comisión y cuáles son los aspectos más relevantes que debes tener en cuenta.

¿Qué es la comisión de apertura?

La comisión de apertura es un porcentaje que se cobra por los gastos de estudio, tramitación y concesión del préstamo hipotecario. Esta comisión se suele aplicar al inicio del contrato y se calcula sobre el capital que se va a prestar.

La comisión de apertura puede variar dependiendo de la entidad financiera y del tipo de hipoteca que se contrate. En algunos casos, puede ser fija, mientras que en otros puede ser variable, en función del importe del préstamo. Además, es importante tener en cuenta que este gasto se suma al resto de comisiones que se incluyen en una hipoteca, como la comisión por amortización anticipada o la comisión por subrogación.

¿Quién paga la comisión de apertura?

La contratación de una hipoteca conlleva una serie de gastos, como el notario, la tasación, el registro de la propiedad y, por supuesto, la comisión de apertura. En este sentido, la normativa establece que la comisión de apertura debe ser abonada por el cliente que solicita el préstamo hipotecario.

Es decir, el responsable de pagar la comisión de apertura es el titular de la hipoteca, es decir, la persona que va a recibir el préstamo. Esto no significa que no se puedan negociar con la entidad financiera otros aspectos relacionados con el pago de esta comisión.

¿Se puede negociar la comisión de apertura?

La comisión de apertura es un gasto que se puede negociar con la entidad financiera. En este sentido, es importante tener en cuenta que la comisión de apertura no es un gasto obligatorio, por lo que se puede intentar negociar con el banco para que se reduzca o incluso se elimine.

Para negociar la comisión de apertura, es importante tener en cuenta que la entidad financiera puede estar dispuesta a reducir este gasto si se contratan otros productos financieros, como seguros de vida o de hogar. En cualquier caso, es importante leer detenidamente las condiciones del contrato y comparar las ofertas de diferentes entidades financieras antes de contratar una hipoteca.

¿Cómo se calcula la comisión de apertura?

La comisión de apertura se calcula sobre el capital que se va a prestar. En este sentido, es importante tener en cuenta que el importe de la comisión de apertura puede variar dependiendo de la entidad financiera y del tipo de hipoteca que se contrate.

La comisión de apertura se suele expresar en forma de porcentaje y puede oscilar entre el 0,5% y el 1,5% del capital que se va a prestar. Es importante tener en cuenta que esta comisión se paga una sola vez, al inicio del contrato, y que no se puede deducir en la declaración de la renta.

¿Cómo afecta la comisión de apertura al coste total de la hipoteca?

La comisión de apertura es uno de los gastos que se incluyen en la contratación de una hipoteca, y su importe puede variar dependiendo de la entidad financiera y del tipo de hipoteca que se contrate. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la comisión de apertura no es el único gasto que se debe tener en cuenta a la hora de calcular el coste total de una hipoteca.

Además de la comisión de apertura, es importante tener en cuenta otros gastos como el interés, las comisiones por amortización anticipada o subrogación, el seguro de vida o de hogar, y los impuestos.

En cualquier caso, es importante comparar las ofertas de diferentes entidades financieras y leer detenidamente las condiciones del contrato antes de contratar una hipoteca.

¿Se puede reclamar la comisión de apertura?

La comisión de apertura es un gasto que se incluye en el contrato de la hipoteca y que se paga al inicio del mismo. En este sentido, es importante tener en cuenta que la contratación de una hipoteca implica la aceptación de todas las condiciones del contrato, incluyendo la comisión de apertura.

Por tanto, en principio no se puede reclamar la devolución de la comisión de apertura. Sin embargo, en caso de que se haya producido algún tipo de irregularidad en la contratación de la hipoteca, se puede reclamar a la entidad financiera. En cualquier caso, es recomendable asesorarse con un abogado especializado en derecho hipotecario para conocer las posibilidades de reclamación.

Conclusiones

En resumen, la comisión de apertura es un gasto que se incluye en la contratación de una hipoteca y que debe ser abonado por el titular del préstamo. Sin embargo, este gasto se puede negociar con la entidad financiera, y es importante tener en cuenta que no es el único gasto que se debe tener en cuenta a la hora de calcular el coste total de una hipoteca.

Antes de contratar una hipoteca, es recomendable comparar las ofertas de diferentes entidades financieras y leer detenidamente las condiciones del contrato. En cualquier caso, si tienes alguna duda o necesitas asesoramiento, no dudes en ponerte en contacto con un profesional del sector financiero.

Esperamos que este artículo te haya resultado útil. Si quieres seguir informándote sobre temas relacionados con la tecnología y las finanzas, no dudes en visitar nuestro blog.

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